Logo_medicina_alternativa_cali_2

La Conciencia

¿QUÉ ES LA CONCIENCIA?

A pesar que el tema sobre la conciencia es complejo, podemos definir la conciencia como la capacidad de respuesta o actividad que tiene una forma y como la capacidad de percibir esta respuesta; y su nivel o sea el nivel de conciencia, está dado por la calidad y por la percepción de la respuesta. Así, por ejemplo, la capacidad y nivel de respuesta de un animal es instintiva sin que exista percepción y por eso su conciencia es instintiva. Pero en el ser humano, cuando la conciencia pasa del instinto a la conciencia del ser, la conciencia percibe la respuesta o actividad de la forma en todos sus niveles físico, emocional, mental y espiritual, y puede aún ser perceptor de la misma conciencia llegando a la autoconciencia.

¿QUÉ ES LA CONCIENCIA?

A pesar que el tema sobre la conciencia es complejo, podemos definir la conciencia como la capacidad de respuesta o actividad que tiene una forma y como la capacidad de percibir esta respuesta; y su nivel o sea el nivel de conciencia, está dado por la calidad y por la percepción de la respuesta. Así, por ejemplo, la capacidad y nivel de respuesta de un animal es instintiva sin que exista percepción y por eso su conciencia es instintiva. Pero en el ser humano, cuando la conciencia pasa del instinto a la conciencia del ser, la conciencia percibe la respuesta o actividad de la forma en todos sus niveles físico, emocional y mental, y puede aún ser perceptor de la misma conciencia llegando a la autoconciencia.

La conciencia en términos espirituales, expresa lo que puede ser considerado como el punto medio de la manifestación. Se considera como el intermediario entre el Espíritu y la materia, y se produce por la unión de los dos polos y por el proceso de interacción y adaptación que necesariamente resulta, y cuando se da esta interacción se revela como el Alma, siendo toda la finalidad del desarrollo progresivo del ser, lograr llevar la conciencia a un punto de plena realización, de total autoconciencia y de completo conocimiento activo, revelándose la conciencia como el Alma de cada persona que en el caso del ser humano hace parte de una conciencia mayor, el Alma de la humanidad.

La conciencia percibe a través de la atención, y a través de la atención podemos percibir las actividades de nuestro cuerpo siendo la actividad más fácil de percibir la respiración. Igualmente, cuando la atención se enfoca en percibir la mente lo estamos haciendo desde la conciencia, lo cual significa que la conciencia es una sola y abarca la percepción de todos los niveles del ser desde el nivel físico, pasando por los niveles emocional y mental, hasta percibir la parte del ser que está más allá de la mente, nuestra parte espiritual.

La conciencia genera la respuesta de la actividad del cuerpo y es como un espacio vacío que se colma de aquello que percibimos, ya sea de la percepción de nuestras sensaciones, emociones, sentimientos, pensamientos, o de la percepción de los niveles espirituales a los cuales podamos acceder, pero usualmente está colmada por la percepción de nuestros pensamientos y emociones que son como semillas que brotan en la conciencia como respuesta a nuestra relación con el medio ambiente, y de acuerdo lo que haya en la conciencia, así mismo será la respuesta funcional o actividad del cuerpo.  Si la semilla que brota en la conciencia es la de pensamientos de cualquier forma de stress, o de cualquier emoción inapropiada, la respuesta funcional o actividad a nivel corporal será de la fisiología y la bioquímica del stress o de la emoción inapropiada.  Al contrario, si la semilla que brota en la conciencia es de las cualidades propiedades y características propias de la paz, la tranquilidad etc., así será igualmente nuestra respuesta funcional o actividad corporal. Y si la semilla que brota en la conciencia es la del Alma y su luz, se expresarán esas cualidades del Alma a través del cuerpo.

Por eso podemos desde la conciencia cambiar nuestra respuesta a los estímulos del medio ambiente. Si por ejemplo la respuesta inicial es de agitación y stress lo cual nos afectará a nivel mental, emocional y físico, la podemos cambiar desde la conciencia a través de la observación de esa respuesta permitiendo que al observar se disipen estos aspectos, y al disiparse se establezca en la conciencia un estado de mayor armonía, lo cual traerá una respuesta corporal más apropiada manifestándose paz y tranquilidad.

¿Y por qué puede ocurrir una respuesta más adecuada a la inicial cuando observamos o percibimos desde la conciencia?

Porque el cuerpo es un vehículo automático de expresión de la conciencia, y eso lo demuestran los sueños que generan reacciones del cuerpo de manera automática ante cosas irreales que en ese momento están en la conciencia, conciencia que al no tener el filtro de la conciencia vigílica genera respuesta corporal automática. Así, si el sueño tiene imágenes placenteras la respuesta corporal fisiológica será de placer, pero si tiene imágenes de terror el cuerpo reaccionará fisiológicamente de un modo diferente y será una pesadilla.

La conciencia expresa lo que puede ser considerado como el punto medio de la manifestación. Se considera como el intermediario entre el Espíritu y la materia, y se produce por la unión de los dos polos y por el proceso de interacción y adaptación que necesariamente resulta, y cuando se da esta interacción se revela como el Alma, siendo toda la finalidad del desarrollo progresivo lograr llevar la conciencia a un punto de plena realización, de total autoconciencia y de completo conocimiento activo revelándose la conciencia como el Alma de cada persona que en el caso del ser humano hace parte de una conciencia mayor, el Alma de la humanidad.

Esta conciencia cuando está en el Alma se revela como luz, la luz del Alma y a partir de esa luz podemos contactar y unificar otros estados de conciencia superiores que se manifiestan igualmente como luz, porque vamos de luz en luz y, “en la luz veremos la luz” .

¿Como podemos darnos cuenta que además de cuerpo emoción y mente, somos también conciencia?

Un modo sencillo para ello es mediante la autobservación, cerrando los ojos y observando nuestro cuerpo y sus sensaciones, y observando las emociones, sentimientos y pensamientos que tenemos en el momento en que estamos realizando la observación

Si puedo observar cuerpo emoción y mente, esto significa que soy algo más que cuerpo, emoción y mente y entonces: ¿Quién es el observador?, Desde donde observo?

La respuesta es: Desde la conciencia

Cómo puedo elevar mi estado de conciencia?

Una de las mejores técnicas para elevar la conciencia a la conciencia que está más allá de la mente, es observar la respiración y su registro o imagen mental tal como lo indicamos en el Ejercicio de Observación.

Cuando se hace una respiración tranquila, serena, rítmica sin esfuerzo, y pausada, en la cual al inspirar el abdomen se engloba – pausa y al expirar el abdomen se sume – pausa, y observamos e la respiración y el registro o imagen mental de la respiración que estamos ejecutando, estamos observando desde la conciencia, y estamos unificando cuerpo y mente desde la conciencia, entrando en ese estado propio de conciencia de paz, tranquilidad y relajación que existe más allá de la mente.

Por eso el ejercicio de observación nos permite entrar en la conciencia que está más allá de la mente inferior o concreta. acceder a al estado de conciencia de la mente superior, y entrar en la conciencia del Alma.

A pesar que el tema sobre la conciencia es complejo, podemos definir la conciencia como la capacidad de respuesta o actividad que tiene una forma y como la capacidad de percibir esta respuesta; y su nivel o sea el nivel de conciencia, está dado por la calidad y por la percepción de la respuesta. Así, por ejemplo, la capacidad y nivel de respuesta de un animal es instintiva sin que exista percepción y por eso su conciencia es instintiva. Pero en el ser humano, cuando la conciencia pasa del instinto a la conciencia del ser, la conciencia percibe la respuesta o actividad de la forma en todos sus niveles físico, emocional, mental y espiritual, y puede aún ser perceptor de la misma conciencia llegando a la autoconciencia.

La conciencia percibe a través de la atención, y a través de la atención podemos percibir las actividades de nuestro cuerpo siendo la actividad más fácil de percibir la respiración. Igualmente, cuando la atención se enfoca en percibir la mente lo estamos haciendo desde la conciencia, lo cual significa que la conciencia es una sola y abarca la percepción de todos los niveles del ser desde el nivel físico, pasando por los niveles emocional y mental, hasta percibir la parte del ser que está más allá de la mente, nuestra parte espiritual.

La conciencia genera la respuesta de la actividad del cuerpo y es como un espacio vacío que se colma de aquello que percibimos, ya sea de la percepción de nuestras sensaciones, emociones, sentimientos, pensamientos, o de la percepción de los niveles espirituales a los cuales podamos acceder, pero usualmente está colmada por la percepción de nuestros pensamientos y emociones que son como semillas que brotan en la conciencia como respuesta a nuestra relación con el medio ambiente, y de acuerdo lo que haya en la conciencia, así mismo será la respuesta funcional o actividad del cuerpo.  Si la semilla que brota en la conciencia es la de pensamientos de cualquier forma de stress, o de cualquier emoción inapropiada, la respuesta funcional o actividad a nivel corporal será de la fisiología y la bioquímica del stress o de la emoción inapropiada.  Al contrario, si la semilla que brota en la conciencia es de las cualidades propiedades y características propias de la paz, la tranquilidad etc., así será igualmente nuestra respuesta funcional o actividad corporal. Y si la semilla que brota en la conciencia es la del Alma y su luz, se expresarán esas cualidades del Alma a través del cuerpo.

Por eso podemos desde la conciencia cambiar nuestra respuesta a los estímulos del medio ambiente. Si por ejemplo la respuesta inicial es de agitación y stress lo cual nos afectará a nivel mental, emocional y físico, la podemos cambiar desde la conciencia a través de la observación de esa respuesta permitiendo que al observar se disipen estos aspectos, y al disiparse se establezca en la conciencia un estado de mayor armonía, lo cual traerá una respuesta corporal más apropiada manifestándose paz y tranquilidad.

¿Y por qué puede ocurrir una respuesta más adecuada a la inicial cuando observamos o percibimos desde la conciencia?

Porque el cuerpo es un vehículo automático de expresión de la conciencia, y eso lo demuestran los sueños que generan reacciones del cuerpo de manera automática ante cosas irreales que en ese momento están en la conciencia, conciencia que al no tener el filtro de la conciencia vigílica genera respuesta corporal automática. Así, si el sueño tiene imágenes placenteras la respuesta corporal fisiológica será de placer, pero si tiene imágenes de terror el cuerpo reaccionará fisiológicamente de un modo diferente y será una pesadilla.

La conciencia expresa lo que puede ser considerado como el punto medio de la manifestación. Se considera como el intermediario entre el Espíritu y la materia, y se produce por la unión de los dos polos y por el proceso de interacción y adaptación que necesariamente resulta, y cuando se da esta interacción se revela como el Alma, siendo toda la finalidad del desarrollo progresivo lograr llevar la conciencia a un punto de plena realización, de total autoconciencia y de completo conocimiento activo revelándose la conciencia como el Alma de cada persona que en el caso del ser humano hace parte de una conciencia mayor, el Alma de la humanidad.

Esta conciencia cuando está en el Alma se revela como luz, la luz del Alma y a partir de esa luz podemos contactar y unificar otros estados de conciencia superiores que se manifiestan igualmente como luz, porque vamos de luz en luz y, “en la luz veremos la luz” .

¿Como podemos darnos cuenta que además de cuerpo emoción y mente, somos también conciencia?

Un modo sencillo para ello es mediante la autobservación, cerrando los ojos y observando nuestro cuerpo y sus sensaciones, y observando las emociones, sentimientos y pensamientos que tenemos en el momento en que estamos realizando la observación

Si puedo observar cuerpo emoción y mente, esto significa que soy algo más que cuerpo, emoción y mente y entonces: ¿Quién es el observador?, Desde donde observo?

La respuesta es: Desde la conciencia

Cómo puedo elevar mi estado de conciencia?

Una de las mejores técnicas para elevar la conciencia a la conciencia que está más allá de la mente, es observar la respiración y su registro o imagen mental tal como lo indicamos en el Ejercicio de Observación.

Cuando se hace una respiración tranquila, serena, rítmica sin esfuerzo, y pausada, en la cual al inspirar el abdomen se engloba – pausa y al expirar el abdomen se sume – pausa, y observamos e la respiración y el registro o imagen mental de la respiración que estamos ejecutando, estamos observando desde la conciencia, y estamos unificando cuerpo y mente desde la conciencia, entrando en ese estado propio de conciencia de paz, tranquilidad y relajación que existe más allá de la mente.

Por eso el ejercicio de observación nos permite entrar en la conciencia que está más allá de la mente inferior o concreta. acceder a al estado de conciencia de la mente superior, y entrar en la conciencia del Alma.

ma sobre la conciencia es complejo, podemos definir la conciencia como la capacidad de respuesta o actividad que tiene una forma, y como la capacidad de percibir esta respuesta; y su nivel está dado por la calidad y por la percepción de la respuesta. Así por ejemplo, la capacidad y nivel de respuesta de un animal es instintiva sin que exista percepción y por eso su conciencia es instintiva. Pero en el ser humano, cuando la conciencia pasa del instinto a la conciencia del ser, la conciencia percibe la respuesta o actividad de la forma en todos sus niveles, físico, emocional y mental, y por eso el ser humano percibe todos estos aspectos desde su conciencia y puede ser perceptor de la misma conciencia llegando a la autoconciencia.

La conciencia percibe a través de la atención, y a través de la atención podemos percibir las actividades de nuestro cuerpo siendo la actividad más fácil de percibir de nuestro cuerpo la respiración, y al percibir la respiración lo estoy haciendo desde la conciencia. Igualmente, cuando la atención se enfoca en percibir la mente lo estamos haciendo desde la conciencia, lo cual significa que la conciencia es una sola y abarca la percepción de todos los niveles del ser desde el nivel físico, pasando por los niveles emocional y mental, hasta percibir la parte del ser que está más allá de la mente o sea la parte espiritual.

La conciencia genera la respuesta de la actividad del cuerpo y es como un espacio vacío que se colma de aquello que percibimos, o sea de la percepción de nuestras sensaciones, emociones, sentimientos, pensamientos, o de la percepción de los niveles espirituales a los cuales podamos acceder, y usualmente está colmada por la percepción de nuestros pensamientos y emociones que son como semillas que brotan en la conciencia como respuesta a nuestra relación con el medio ambiente. Si la semilla que brota en la conciencia es la de pensamientos de stress, agitación, o cualquier emoción inapropiada, así será la respuesta funcional o actividad a nivel corporal.  Al contrario, si la semilla que brota en la conciencia es de las cualidades propiedades y características propias de la paz, la tranquilidad etc., así será igualmente nuestra respuesta funcional o actividad corporal. Y si la semilla que brota es la del Alma y su luz, se expresarán esas cualidades del Alma a través del cuerpo.

Por eso podemos desde la conciencia cambiar nuestra respuesta a los estímulos del medio ambiente. Si por ejemplo la respuesta inicial es de agitación y stress lo cual nos afectará a nivel mental, emocional y físico, la podemos cambiar desde la conciencia a través de la observación de esa respuesta permitiendo que al observar se disipen estos aspectos, y ascendamos en la conciencia a un estado de mayor armonía, lo cual traerá una respuesta corporal más apropiada manifestándose de paz y tranquilidad.

¿Y por qué puede ocurrir una respuesta más adecuada a la inicial cuando observamos o percibimos desde la conciencia?

Porque el cuerpo es un vehículo automático de expresión de la conciencia, y eso lo demuestran los sueños, ante los cuales reacciona el cuerpo de manera automática ante cosas irreales que en ese momento están en la conciencia, que al no tener el filtro de la conciencia vigílica genera respuesta corporal automática. Así, si el sueño tiene imágenes placenteras la respuesta corporal fisiológica será de placer, pero si tiene imágenes de terror el cuerpo reaccionará fisiológicamente de un modo diferente y será una pesadilla.

¿Como podemos darnos cuenta que además de cuerpo emoción y mente, somos también conciencia?

Un modo sencillo para ello es mediante la autobservación, cerrando los ojos y observando nuestro cuerpo y sus sensaciones, y observando las emociones, sentimientos y pensamientos que tenemos en el momento en que estamos realizando la observación

Si puedo observar cuerpo emoción y mente, esto significa que soy algo más que cuerpo, emoción y mente y entonces: ¿Quién es el observador?, Desde donde observo?

La respuesta es: Desde la conciencia

Una de las mejores técnicas para entrar en la conciencia que está más allá de la mente es observar la respiración y su registro o imagen mental tal como lo indicamos en el Ejercicio de Observación.

Cuando se hace una respiración tranquila, serena, rítmica sin esfuerzo, y pausada, en la cual al inspirar el abdomen se engloba – pausa y al expirar el abdomen se sume – pausa, y observamos e la respiración y el registro o imagen mental de la respiración que estamos ejecutando, estamos observando desde la conciencia, y estamos unificando cuerpo y mente desde la conciencia, entrando en un estado de conciencia de paz, tranquilidad y relajación que existe más allá de la mente.

Por eso el ejercicio de observación nos permite entrar en la conciencia que está más allá de la mente inferior o concreta. acceder a al estado de conciencia de la mente superior, y entrar en la conciencia del Alma.

La conciencia expresa lo que puede ser considerado como el punto medio de la manifestación. Se considera como el intermediario entre el Espíritu y la materia, y se produce por la unión de los dos polos y por el proceso de interacción y adaptación que necesariamente resulta, y cundo se da esta interacción se revela como el Alma, siendo toda la finalidad del desarrollo progresivo lograr llevar la conciencia a un punto de plena realización, de total autoconciencia y de completo conocimiento activo revelándose la conciencia como el Alma de cada persona que en el caso del ser humano hace parte de una conciencia mayor, el Alma de la humanidad.

Esta conciencia cuando está en el Alma se revela como luz, la luz del Alma y a partir de esa luz podemos contactar y unificar otros estados de conciencia superiores que se manifiestan igualmente como luz, porque vamos de luz en luz y “en la luz, veremos la luz” .